Bondadoso San Antonio, con ayuda de la providencia de Dios has ayudado a muchos concediéndoles favores maravillosos. Eres aclamado por tu bondad para con los pobres y hambrientos, por los que buscan empleo, por tu cuidado especial para los viajeros y por mantener seguros a los que están lejos de sus hogares.
Eres conocido también, mi buen San Antonio, por dar paz a las familias, por tu delicada misericordia para encontrar las cosas perdidas, por entrega segura de los mensajes y por tu cuidado especial a las mujeres a la hora del parto.
En honor a ti, San Antonio, por las muchas gracias que nuestro Señor ha derramado en tu favor, te pedimos ayuda en esta necesidad presente. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oremos: Señor, que éste sea un recurso de júbilo, para tu Iglesia, para honrar la memoria de tu Confesor y Doctor,
San Antonio. Que su ayuda espiritual nos haga fuertes y por medio de su intercesión recibamos la recompensa eterna.
Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.