HISTORIA

Viendo la necesidad de un lugar más amplio para celebrar la Santa Misa, los Sacramentos, las devociones y bendiciones de nuestra vida espiritual parroquial, los Sacerdotes Espiritanos alrededor de 1986, comenzaron a buscar un lugar. Gracias a la Familia Nevares Padilla quienes ofrecieron adquirir un terreno con el sólo propósito de construir una Iglesia, se logró construir el templo. Debido a las constantes peregrinaciones, el Párroco, P. Angel Luis Morales propuso al Arzobispo S.E.R. Roberto O. González Nieves que el mismo fuese un Santuario, lugar de encuentro con Dios. Así fue aceptado y el mismo se inauguró el 18 de noviembre de 2001.

La fachada del Santuario fue escogida por los miembros del Comité de Construcción tomando en cuenta que éste sería una continuación de la fe del municipio de Dorado y en gratitud de la aportación de la Iglesia Parroquial San Antonio de Padua en la edificación del Santuario. El Bautisterio del Santuario es dedicado a San Juan Bautista, precursor del Mesías y Patrón de Puerto Rico. La Capilla del Santísimo Sacramento, dedicada a la Virgen del Carmen. El altar del Sagrario lo preside una copia de la pintura de Nuestra Señora del Carmen del pintor puertorriqueño del Siglo XVIII Don José Campeche. El altar de Nuestra Señora de la Divina Providencia, Patrona de Puerto Rico, bendecido y coronada a los 25 años de su proclamación como Patrona de Puerto Rico.

El altar con reliquia del Beato Carlos Manuel Rodriguez, bendecido a los siete meses de haber sido beatificadoen Roma por el Papa Juan Pablo II el 29 de abril de 2001.

COMO LLEGAR

Coordenadas 18.462968, -66.267814

CONSAGRACION AL CRISTO DE LA RECONCILIACION

Ante tus pies me postro Cristo de la Reconciliación y del Amor…para que me ayudes a buscar el amor que he perdido en mi vida.

He perdido las fuerzas y la confianza para amar.  He perdido familiares, hijos, esposa (o), y/o compañeros de trabajo.

Me siento perdido (a) y no tengo la capacidad para tolerar los tormentos que me agobian.  Necesito paz y armonía en mi vida.

Tu eres el camino que lleva a la paz y a la reconciliación… Haz Señor que yo aprenda amar para ser amado…infunde en mi vida el soplo de Tu espíritu para que pueda perdonar los errores de mi pasado y abra las puertas de mi corazón para perdonar a mis hermanos, a los que me han calumniado, perseguido o difamado.

Aumenta Señor en mi la fe, para poder crecer en tu amor y amar sin medida a mis amigos y enemigos.  Sáname Señor los recuerdos inútiles, hostiles, desagradables, tormentosos, agobiantes.  Tengo sed…de amor y perdón.  Acógeme como el hijo pródigo que regresa a la casa del Padre en busca de paz y reconciliación.

Dame la virtud de la humildad para poder reconocer mis defectos y cambiarlos en deseos de santidad.  Que tu palabra nunca me falte, que Tu presencia sea viva y eficaz en mí.  Tengo tanta necesidad de ser sanado (a) en mi cuerpo– porque tengo tantas enfermedades que no me dejan vivir en paz.  Tu que hicistes tantos milagros en Jerusalén-ven a mí, y toca mi cuerpo, mi corazón, mis huesos, mis órganos y sánalos de cualquier enfermedad que pueda hacer escapar mi vida de mis seres queridos.  Tráeme la paz reconciliadora para yo aprender a amar el valor divino que tiene el sufrimiento y la enfermedad.  Te los ofrezco como ofrenda de mis pecados y en reparación de mis faltas.

Cristo de la Reconciliación, Señor de los Milagros, haz que yo, o mis seres queridos puedan crecer en la vida de la gracia, apartándolos del camino del pecado, la tentación y la frivolidad.

Cristo de la Reconciliación, Señor de los Milagros,

Haz que pueda ver la cruz como Medio necesario para llegar a Tí.  Que pueda negarme a mi mismo (a), para seguirte con Tu cruz salvadora, con Tu muerte redentora y Tu resurrección glorificadora.

Cristo de la Reconciliación, Señor de los Milagros,  me consagro a Ti enteramente. Ayúdame a reconciliarme conmigo mismo, a aceptarme tal como me creaste, a cambiar aquello que no sea de tu agrado, a perdonar a los demás y ser perdonado, a abrazar y querer la vida y todas sus manifestacionesl, amar, querer y entregarme por la Iglesia.

Cristo de la Reconciliación, Señor de los Milagros,  en vos confío…

Presente su petición ante el Señor y rece un Padre Nuestro, Ave María y Gloria…